sábado, 26 de noviembre de 2011

Y a veces, sólo a veces, te gustaría permanecer en sus brazos...

Y a veces,
sólo a veces,
te gustaría permanecer en sus brazos
con mucho calor
apoyado en su regazo
durmiendo...
Porque parece que hay mucho,
pero en realidad no hay nada,
solo quieres unas pocas de caricias
y ninguna palabra.
Y es entonces ahí,
cuerpo con cuerpo,
sintiendo calor
cuando sientes todo,
cuando estás tranquilo
nada puede contigo...
Esos brazos,
parecen de metal;
esos brazos
son duros
y te protegen
de cualquier tempestad,
por much, mucho viento que haya...

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