viernes, 25 de noviembre de 2011

Y es siempre la misma historia...

Y cada noche, antes de irme a dormir me asomaba al precipicio.
No podía dormir. No hacía más que dar vueltas en la cama.
Me entraban calores por el cuerpo. Mis pensamients retumbaban en mi cabeza al compás de mis agitadas respiraciones...

No hay comentarios:

Publicar un comentario